Deudas sin valor

No siempre en el recobro de impagados se valoran de igual forma las operaciones.

Y es que las deudas sin valor también hay que tenerlas en cuenta.

Se trata de deudas impagadas donde el deudor la mayoría de las veces es una persona o empresa insolvente siendo poco probable el cobro de la misma.

En el artículo de hoy queremos tratar este tema mostrando a los clientes que tipo de deudas son aquellas que suelen cumplir con estas características.

La mayoría de las veces estas deudas sin valor suelen cumplir los siguientes puntos:

  • Son deudas antiguas

No hablamos de 1 o 2 años, hablamos de más tiempo en donde al acreedor no ha hecho nada para intentar cobrar su impago.

O puede haberlo intentado pero sin ningún resultado.

Las empresas de recobro a la hora de gestionar estas operaciones es habitual que suelan pedir a sus clientes el pago de gastos de gestión u honorarios por anticipado.

Sobre todo lo vemos en el cobro extrajudicial siendo algo habitual en las empresas dedicadas al cobro de deudas.

  • Deudas con deudor ilocalizado

Aquí el problema lo tenemos en que el deudor no se encuentra localizado por parte de la empresa acreedora.

Ya sea judicial o extrajudicial un deudor puede no tener paradero conocido y en consecuencia ser difícil dar con él.

Sin olvidar el hecho de que incluso puede haberse ido a otro país.

  • Deudas en donde el deudor tiene unos muchos impagos detrás.

Si tu deudor tiene otros tantos impagos con otras empresas cobrar las mismas será tarea difícil.

Lo hemos visto cantidad de veces tanto por juzgado como por la vía extrajudicial.

  • Deudas mal documentadas o incluso con formación desfasada

Este tipo de deudas no suelen llevarse por la vía judicial pues seria perder el tiempo.

Por la vía presencial por el contrario puede ser interesante para algunas empresas y siempre cobrando parte de sus honorarios antes de empezar a trabajar.

Se trata de deudas en donde el acreedor puede demostrar la deuda a nivel documental pero al estar desfasada no se sabe si existen o no modificaciones en la misma.

¿Cómo saber si la deuda tiene o no valor?

Muchas veces hasta que no se intenta el recobro puede no saberse.

Hay acreedores que durante años no hacen nada para cobrar y en el momento en el que lo intentan cobran su deuda al momento.

Sin embargo no es lo habitual.

De normal una deuda  que cumpla con las características descritas hace un momento no suelen ser buenas.

Por supuesto siempre tiene su tasa de éxito y probabilidad de cobro pero será inferior al de las otra.

Pago con bienes y valoración de los mismos

Aunque no lo parezca en el recobro de deudas e impagados son muchas las formas para poder abonar las deudas.

No solo existe la posibilidad de poder pagar las deudas a través de dinero, la aportación de bienes puede ser también una opción.

En Grupo Recobro hoy queremos dar a conocer algunas de las formulas a través de las cuales estas personas pueden llevar el pago de sus deudas.

También queremos explicar cómo funciona el pago de deudas a través de la aportación de bienes siendo algo a considerar.

¿Te interesa conocer cómo funciona el cobro de deudas mediante la aportación de bienes?

Si la respuesta es que si te interesa seguir leyendo.

Decir también que aquí lo más importante siempre va a ser el poder valorar de manera correcta los bienes aportados por los deudores.

Que es por otro lado lo más complicado sin duda alguna ya que la mayoría de las veces no saben en cuanto están valorados.

Nosotros en la empresa lo que solemos hacer en estos casos es intentar hacer una valoración de mercado.

Es decir, analizamos el bien aportado por el deudor y vemos que valor es el que puede tener.

Una vez hemos analizado el valor de este bien lo siguiente que hacemos es ver si está todo bien hecho.

Para ello lo que solemos hacer es comparar con bienes similares y de esa manera analizar su valor.

En el caso de no estar seguros de haber fijado de manera correcta la valoración de los mismos lo siguiente que hacemos es consultar con un profesional.

Dicho coste siempre es el cliente quien lo tiene que abonar.

Por supuesto y antes de hacer nada de esto lo que solemos hacer es consultar al acreedor si está o no conforme con el pago de la deuda.

Es importante tener claro esto ya que no todos los acreedores aceptan cobrar deudas mediante el pago de bienes.

Y lo que no vamos a hacer nosotros es perder todo este tiempo para que luego el acreedor nos diga que no acepta dicho bien.

Para evitar todas estas situaciones lo que solemos hacer es acordar con el acreedor los pasos a seguir.

En caso de aceptar el bien como aval solemos dar dos opciones:

  1. El acreedor se queda con el bien aportado por el deudor para así saldar la deuda o por lo menos reducir la misma.

En este caso el acreedor tendrá que pagar nuestros honorarios con dinero ya que el bien no sería válido.

  1. En caso de querer cobrar la deuda en dinero lo que hace el acreedor es vender el bien aportado por el deudor y así poder cobrar en dinero.

La parte negativa de esta segunda opción es que aquí los acreedores ni nosotros sabemos cuándo vamos a cobrar.

Todo dependerá de cuando se venda el bien y esto es algo que nadie puede saber a ciencia cierta.

Por último en Grupo Recobro nos gustaría añadir que el cobro de impagados mediante la aportación de bienes es la última de todas las opciones recomendadas.

Si podemos siempre preferimos cobrar en dinero al ser lo que los propios acreedores necesitan

Venta deudas sin aval

A pesar de las veces que hemos dicho que no gestionamos la venta de deudas sin aval todavía nos siguen llegando este tipo de operaciones.

En este articulo desde Grupo Recobro os explicaremos una vez más el porqué no gestionamos este tipo de compraventa de deudas.

Mientras que las deudas avaladas con bienes pueden ser aceptadas (y no todos los casos) la venta de deudas sin aval directamente será anulada.

Lo curioso es ver como las deudas avaladas la mayoría de las veces tampoco son validas.

¿Sabéis porque?

Pues porque la mayoría de personas cuando acuden al mercado de la venta de deuda lo que intentan es vender una deuda sin ningún valor.

Incluso cuando hay un inmueble avalando al final resulta que la deuda vale cero por la situación del inmueble.

Normalmente el inmueble además de la deuda del acreedor tiene otras muchas deudas encima (hipotecarias, comerciales) haciendo pues que no tenga ningún sentido su compra.

Y además es algo que los mismos clientes nos lo reconocen en cada llamada.

Cuando les decimos que nosotros solo podemos comprar deudas avaladas por bienes cuyo valor es más alto que las deudas que tienen siempre nos dicen,

“Para eso no vendo la deuda y me la quedo yo”….

Nos resulta curioso ya que esto viene a demostrar como un porcentaje muy alto de las personas solo intentan vender sus deudas cuando ven es imposible cobrarlas.

Es decir, que al final solo intentan vender las deudas que desde nuestro punto de vista profesional no valen nada.

Aquellas deudas que podemos adquirir al final nunca se nos son presentadas ya que los acreedores prefieren quedárselas.

Aun así siempre predomina la venta de deudas sin aval que las de con aval.

El problema es que en un mercado como este donde la oferta de compradores de deudas es tan reducida al final hace que las limitaciones sean muchas.

Hay muy pocas empresas dedicadas a la compraventa de deudas.

De hecho cuando hablamos de comprar deudas sin aval esta se tiene que limitar a la compra de deudas financieras.

Las empresas que se dedican a comprar deudas sin garantías únicamente compran deudas bancarias y de financieras similares.

Lo hacen además con quitas superiores al 90% la mayoría de las veces con lo que al final lo que espera encontrarse el acreedor no es lo que luego vera.

Una deuda entre empresas o entre particulares no es de interés para ninguna de estas empresas salvo cuando hay aval.

Y este aval además debe de estar garantizando de manera directa la deuda.

Para que sirva la garantía además se analizan las cargas del aval con lo que al final de fácil tiene poco incluso en las operaciones con garantía.

En nuestro caso a pesar de poder contar con algún que otro inversor dispuesto a comprar deudas comerciales sin aval lo cierto es que no perdemos tiempo.

Salvo aquellas operaciones que nos pueden interesar siendo las que tienen aval el resto las acabamos denegando de manera automática ofreciéndoles el servicio de recobro.

Todas aquellas personas que primero intentan vender sus deudas al final se darán cuenta de que el recobro de deudas es su única alternativa.

Más del 99% de aquellos que intenten vender sus deudas al final está demostrado como no consiguen sus objetivos.

Cobro deudas