Pago con bienes y valoración de los mismos

Aunque no lo parezca en el recobro de deudas e impagados son muchas las formas para poder abonar las deudas.

No solo existe la posibilidad de poder pagar las deudas a través de dinero, la aportación de bienes puede ser también una opción.

En Grupo Recobro hoy queremos dar a conocer algunas de las formulas a través de las cuales estas personas pueden llevar el pago de sus deudas.

También queremos explicar cómo funciona el pago de deudas a través de la aportación de bienes siendo algo a considerar.

¿Te interesa conocer cómo funciona el cobro de deudas mediante la aportación de bienes?

Si la respuesta es que si te interesa seguir leyendo.

Decir también que aquí lo más importante siempre va a ser el poder valorar de manera correcta los bienes aportados por los deudores.

Que es por otro lado lo más complicado sin duda alguna ya que la mayoría de las veces no saben en cuanto están valorados.

Nosotros en la empresa lo que solemos hacer en estos casos es intentar hacer una valoración de mercado.

Es decir, analizamos el bien aportado por el deudor y vemos que valor es el que puede tener.

Una vez hemos analizado el valor de este bien lo siguiente que hacemos es ver si está todo bien hecho.

Para ello lo que solemos hacer es comparar con bienes similares y de esa manera analizar su valor.

En el caso de no estar seguros de haber fijado de manera correcta la valoración de los mismos lo siguiente que hacemos es consultar con un profesional.

Dicho coste siempre es el cliente quien lo tiene que abonar.

Por supuesto y antes de hacer nada de esto lo que solemos hacer es consultar al acreedor si está o no conforme con el pago de la deuda.

Es importante tener claro esto ya que no todos los acreedores aceptan cobrar deudas mediante el pago de bienes.

Y lo que no vamos a hacer nosotros es perder todo este tiempo para que luego el acreedor nos diga que no acepta dicho bien.

Para evitar todas estas situaciones lo que solemos hacer es acordar con el acreedor los pasos a seguir.

En caso de aceptar el bien como aval solemos dar dos opciones:

  1. El acreedor se queda con el bien aportado por el deudor para así saldar la deuda o por lo menos reducir la misma.

En este caso el acreedor tendrá que pagar nuestros honorarios con dinero ya que el bien no sería válido.

  1. En caso de querer cobrar la deuda en dinero lo que hacemos es vender el bien aportado por el deudor y así poder cobrar en dinero.

La parte negativa de esta segunda opción es que aquí los acreedores ni nosotros sabemos cuándo vamos a cobrar.

Todo dependerá de cuando se venda el bien y esto es algo que nadie puede saber a ciencia cierta.

Por último en Grupo Recobro nos gustaría añadir que el cobro de impagados mediante la aportación de bienes es la última de todas las opciones recomendadas.

Si podemos siempre preferimos cobrar en dinero al ser lo que los propios acreedores necesitan

¿Cómo se plantea el recobro de deudas en 2017?

Tras ver como se ha desarrollado el 2016 el recobro de deudas a nivel general desde Grupo Recobro podemos decir que en 2017 se esperan nuevos cambios.

Algo que por otro lado no debe de verse con sorpresa pues es habitual que en los sectores empresariales cada cierto tiempo se produzcan cambios.

No lo vemos solo en el sector del cobro de impagados a través de empresas de recobro, es algo que ocurre en cualquier sector.

En este articulo desde Grupo Recobro nos gustaría poder dar a conocer algunos de los cambios que creemos van a prodcurtise en este 2017.

Lo primero que vamos a ver es un aumento de las tarifas enfocadas hacia empresas que tienen una cantidad de impagados detrás.

Estamos hablando de tarifas como la Tarifa plana la cual a cambio de una cuota mensual de dinero los clientes pueden externalizar toda la gestión de cobros.

La mejora de la economía de nuestro país pensamos puede generar un aumento de la demanda por servicios como este.

Al tener una mejor situación financiera es más probable que las empresas estén dispuestas a pagar por servicios como este.

Siendo además una tarifa ideal para todos aquellos negocios que todos los meses sufren impagos ya sea por el tipo de negocio, por volumen de facturación….

Además, a las empresas de recobro ofrecer tarifas como estas les sale muy rentable ya que se pueden centrar en cobrar deudas sabiendo que cobran honorarios.

Desde el punto de vista de la empresas de cobro una tarifa como esta le permite trabajar habiendo cobrado su honorarios.

La ventaja para el cliente en cambio es que en caso de éxito la empresa de recobro no aplica los porcentajes sobre el cobro (porcentajes que son más altos y que implican un mayor gasto)

El segundo de los cambios que creemos va a producirse aunque es algo ya hemos visto en este 2016 es el aumento de las tarifas con honorarios.

Cada vez más contratar el recobro extrajudicial a comisión va a ser más difícil.

Incluso las empresas de cobro que dicen de trabajar a comisión muchas veces no lo hacen.

Igual que nosotros por cierto.

Si las deudas que pretende contratar el cliente no cumplen con los requisitos como para poder ser contratadas a comisión lo que hacemos es exigir el cobro de iniciales antes de empezar a trabajar.

Y al igual que nosotros lo hacen el resto de empresas.

De hecho somos de las últimas empresas que han dejado de trabajar siempre en el recobro extrajudicial a comisión.

El resto desde hace tiempo que cobraba iniciales antes de empezar  a trabajar.

¿Por qué cobran las empresas de recobro unos iniciales antes de empezar con el cobro de una deuda?

Lo hacen así entre otras cosas para evitar asumir ellas mismas los gastos de reclamación.

Una empresa se puede permitir en parte trabajar gratis, lo que no hará también será asumir todos los gastos originados durante el cobro.

Entre los gastos podemos señalar los gastos de desplazamiento, gasolina, papelería….

Estos pues podemos señalar son los principales cambios en el sector del recobro que esperamos en este 2017.

Cobro deudas y cobro impagados

Reclamar a una empresa que no quiere pagar sus deudas

A la hora de llevar a cabo una reclamación de deudas no todas las empresas suelen estar dispuestas a pagar sus deudas.

Es algo que hemos visto muchas ocasiones en nuestra empresa, como los encargados de llevar los pagos en una empresa no estaban dispuestas a asumir las mismas.

Algo que desde una empresa de recobro no se suele aceptar en el recobro de deudas salvo cuando hay algún motivo que lo justifique.

Porque no todas las deudas estas empresas las intentan cobrar.

Más de una vez las empresas de recobro no aceptan llevar a cabo este tipo de operaciones por la sencilla razón de que el acreedor justifica de manera correcta el no cobro de la deuda.

Por mucho que una empresa de recobro se dedique a cobrar impagados lo que nunca va a hacer es buscar cobrar una deuda sea cual sea dando igual el motivo.

Te pongo un ejemplo bastante lógico además.

Cliente nos contrata para cobrar una deuda de unos 4000€ a un deudor.

La deuda se la debe por un trabajo realizado y no cobrado.

Sin embargo resulta que el deudor original tampoco ha cobrado la deuda de su cliente.

Incluso en el momento de reclamarle la deuda lo que nos acepta es entregarnos la deuda que tiene con su cliente para reclamársela directamente a él.

En un caso como este nosotros por mucho que seamos una empresa de recobro no podríamos iniciar el cobro contra estas personas por la sencilla razón de que habría una explicación para el impago.

Hablamos siempre aquí del recobro extrajudicial en persona pues es evidente que el recobro judicial de deudas a través del juzgado siempre podría ser una opción.

Por todo ello nosotros lo que te decimos en una situación como esta es que de manera previa a contratar con la empresa de recobro valores que tipo de deuda es la que tienes.

¿Qué pasa si una empresa no quiere pagar las deudas que previamente ha contraído con terceros?

Si no hay razón para ello no pudiéndose además demostrar nuestra obligación como empresa que cobra deudas será la de intentar cobrar las mismas.

Lo que haremos será intentar ya sea el cobro extrajudicial a través de los gestores de cobro o bien mediante el cobro judicial.

Todo depende del tipo de contratación que haya llevado a cabo el acreedor de la deuda.

Con Grupo Recobro ya sabes que puedes llevar el cobro por dos vías, por la vía del recobro judicial con abogado y procurador o a través del recobro extrajudicial.

Es una cosa que te ha de quedar claro ya que una vez iniciamos el cobro no es aconsejable cambiar el modelo del mismo.

Solo en caso de que los resultados en alguna de estas opciones sean negativos podríamos recomendar cambiar a la otra vía de recobro.

¿Y si el deudor es un moroso profesional?                                          

En una situación como esta el problema con el que nos vamos a encontrar es que las posibilidades de cobro se reducirán.

No obstante para eso está el cobro extrajudicial, para intentar con ello conseguir el cobro de la deuda.

Cobro deudas y cobro impagados

Menos impagos pero más fáciles de cobrar

Las empresas de recobro si tuvieran que elegir que escogerían, ¿Menos impagos pero más fáciles de cobrar o una mayor cantidad de impagos pero mucho más complejos?

En Grupo Recobro como empresa que hemos gestionado el cobro de impagados durante más de 10 años te vamos a explicar en qué consiste todo esto.

Porque bajo nuestro punto de vista ambas opciones tienen tanto cosas buenas como malas.

Lo que está claro es que una empresa que se dedique a cobrar deudas necesita expedientes para poder llevar a cabo la reclamación de deudas.

Sin clientes ninguna empresa de recobro podría trabajar en el sector.

Y al igual que pasa en el recobro de deudas de la misma forma pasa en el resto de sectores empresariales.

En nuestro caso si tuviéramos que elegir en Grupo Recobro nos quedaríamos con la primera.

Que es básicamente la situación actual por la que estamos pasando ahora.

Si tenemos que elegir preferimos tener menor cantidad de impagos pero que estos sean más sencillos de cobrar que no un mayor volumen y que a cambio estos sean difíciles.  

La explicación que te damos además es muy sencilla y creo de sentido común,

Si te pones a pensarlo desde el punto de vista de la eficiencia empresarial siempre sale mucho más rentable gestionar menos operaciones pero con resultados pero gestionar muchos con poco resultado.

Por mucho que tengas más operaciones si luego no eres capaz de cobrar dichos impagos de nada te sirve pues no obtienes beneficio alguno.

¿De qué sirve tener 200 operaciones para gestionar si luego la mayoría de deuda son deudas basura?

Porque esto ya lo vimos en su día, al comienzo de la crisis financiera en donde la tasas de impagos literalmente se dispararon en España lo que paso fue que cientos de acreedores cada día acudían a las empresas de recobro a externalizar el recobro de deudas.

Sin embargo cuando te ponías a analizar la deuda podías comprobar como la mayoría de estos impagos eran deudas malas.

¿Qué son deudas malas para una empresa de recobro?

Son aquellas deudas que consideran es muy difícil cobrar ya sea porque el deudor no está localizado, porque no es solvente, porque se encuentra fuera del país, esta fallecido…

Es por eso que la situación actual en donde el número de impagos es menor pero por el contrario es más sencillo cobrar nos gusta.

Hay menos impagos dada la mejor situación financiera tanto de empresas como de particulares pero en cambio cuando se da un impago es más fácil que el deudor pueda pagar la deuda.

No es que los deudores hayan cambiado de opinión pues el moroso profesional sigue igual, son los deudores ocasionales o fortuitos los que por el contrario si ayudan a mejorar la tasa de recuperación.

Para nosotros la situación actual es positiva, pues las operaciones que tenemos las podemos gestionar de manera personalizada sabiendo además de la mayor probabilidad de cobro.

Antes no era así, también influían por cierto nuestras tarifas ya que al ser el recobro extrajudicial a comisión esto incentivaba muchas veces este tipo de contratación.

Actualmente esto ya no es posible en nuestra empresa.

Cobro deudas y Recobro deudas

Acuerdo de pago justo antes del recobro judicial

Una de las situaciones que pueden darse en el recobro judicial de deudas es que el deudor en el momento que vea tiene que pagar una deuda por la vía judicial prefiera alcanzar un acuerdo con su acreedor para con ello evitar los gastos de reclamación existentes.

En Grupo recobro como empresa que ha llevado numerosos expedientes por la vía del recobro judicial con una tasa de éxito del 60% podemos decir que este tipo de situaciones es habitual.

Lo es porque aquí lo que pasa es que el deudor ve como la deuda se le puede incrementar de manera importante en caso de no hacer frente a la deuda que tiene con su acreedor.

Si por una de esas el juez le admite a trámite la demanda el deudor lo que se va a encontrarse es un aumento muy importante de la deuda que tiene con su acreedor.

Esto es debido entre otras cosas a los gastos judiciales existentes.

Las famosas costas que tiene que pagar el que pierde el juicio (siendo en un 99% de las veces el deudor quien lo pierde) es lo que provoca que esto pase.

Nosotros en Grupo Recobro lo hemos dicho ya otras muchas veces, lo malo del recobro judicial no es que te reclamen una deuda es el incremento de la deuda.

Que además no es poco, las costas pueden hacer que una deuda pequeña se convierta con el paso del tiempo en una deuda elevada.

No son solo las costas judiciales por otro lado, en los impagos es frecuente que la deuda se incremente debido a los intereses de demora existentes.

Una deuda con por ejemplo una entidad bancaria a los gastos de abogado y procurador tendremos que sumar los gastos por los intereses de demora.

Y las financieras no son las únicas quienes ponen estas clausulas, en los contratos es habitual también poner este tipo de clausulas para con ello desincentivar el impago del deudor.

Estos intereses y comisiones por impago incrementan de manera importante la deuda de manera que si hay algo que se pueda embargar (nominas, cuentas corrientes, bienes inmuebles) el acreedor pueda hacerlo por el importe total.

Al menos esa será su intención pues no siempre se consigue.

Hay muchas deudas en las que el acreedor cobra o mejor dicho consigue embargar algún bien pero este no es suficiente para cobrar el total de la deuda.

Ese es quizás el aspecto negativo del recobro judicial de deudas, que hay casos en donde el deudor paga pero solo parte de la deuda.

Además, si el deudor es insolvente no habrá manera que cobrar ninguna cantidad.

Por suerte los acreedores pueden también contratar el recobro extrajudicial de deudas siendo igualmente valido el interés y gastos que puedan darse por la reclamación de una deuda.

A los deudores lo primero que se les dice es esto, que a la deuda principal pueden tener también que pagar el resto de gastos existentes en la reclamación del impago.

Cobro impagados y recobro judicial